La diabetes es una de las enfermedades más representativas de la actualidad. En el caso de los adultos mayores, su tratamiento reviste un enorme desafío para la medicina moderna, pues todo debe ajustarse a las particularidades del caso de cada paciente. En este sentido, los retos principales se relacionan con la necesidad de establecer y priorizar las metas para el tratamiento adecuado, tanto de la glicemia, como de la presión arterial y la presencia de lípidos.

Según el médico venezolano, profesor de la Universidad de Miami y director del Centro Clínico de Investigación y Educación de Geriatría de Miami,  Hermes Flórez, es fundamental tener en cuenta la evaluación médica, funcional, mental y de contexto social para el tratamiento de la diabetes en los adultos mayores, proporcionando así un marco integral para determinar los objetivos y enfoques terapéuticos.

La principal recomendación al tratar esta condición en adultos mayores (de 65 años en adelante), es individualizar las metas de nivel glicémico, de acuerdo a las condiciones de cada paciente, con base en su evaluación funcional (si tiene independencia en sus actividades básicas). Es importante recordar que un buen control glucémico previene o detiene la progresión de la enfermedad y sus complicaciones.

Igualmente, Flórez explicó que es importante prevenir la ocurrencia de hipoglucemia en estos pacientes, ya que ello podría conllevar riesgos de enfermedades cardiovasculares, disminución de la calidad de vida, trastornos cognitivos y mayor posibilidad de sufrir caídas.

Asimismo, es primordial propiciar un estilo de vida saludable, con énfasis en los aspectos nutricionales y de actividad física. Aquí es muy importante la contribución del propio paciente, para seguir las recomendaciones de su médico y llevar a la práctica buenos hábitos alimenticios y de ejercicio.

Para el doctor Hermes Flórez, es fundamental abordar el área funcional del adulto mayor con diabetes, con el fin de prevenir complicaciones crónicas. En este sentido, recordó que la pérdida de funcionalidad del paciente va desde aquellos que, por algún evento, ven reducida algunas capacidades, hasta aquellos que entran en discapacidad.

Por ello, lo que se busca con el tratamiento es garantizar al paciente un envejecimiento saludable, compensando el desarrollo de la diabetes y otras enfermedades crónicas, así como ante la ocurrencia de eventos como un infarto al miocardio, un accidente cerebro-vascular, o una neumonía, que ameriten hospitalización.

El especialista agregó que, dentro de los múltiples síndromes geriátricos que es importante tomar en consideración, vale la pena señalar los trastornos cognitivos y la depresión, así como problemas en la capacidad de caminar y riesgos de caídas, además de dolor crónico e incontinencia urinaria.

El factor músculo-esquelético es particularmente relevante en estos casos, debido al riesgo de osteoporosis u osteopenia (pérdida de la masa ósea), así como de pérdida de masa muscular, lo que se conoce como sarcopenia. Estas condiciones combinadas pueden aumentar la probabilidad de sufrir de caídas, detalla el médico venezolano.

Uno de los temas de mayor importancia, más allá de estas complicaciones músculo-esqueléticas, de trastorno cognitivo y depresión, es el impacto en la calidad de vida.

Es por todo lo anterior, que las recomendaciones de la Asociación Americana para la Diabetes (ADA), apuntan a que el abordaje del tratamiento sea individualizado para cada paciente.

Dichas declaraciones estuvieron enmarcadas en el el XVIII Congreso Venezolano de Endocrinología y Metabolismo 2017, realizado recientemente en el Hotel Renaissance de la ciudad de Caracas.

Agencias